El Camino de Santiago, mi experiencia

Hola trotamundos, a grandes rasgos voy a contarte parte de mi experiencia en el Camino de Santiago.

Más de mil años tiene de historia la peregrinación a Santiago de Compostela. Y aunque el religioso es el principal motivo por el que la gente hace su camino, existen otros muchos, por una promesa, por aventura, por salir de la rutina… tantos motivos como caminantes, y cada año son miles los peregrinos que deciden iniciar su peregrinaje hacia las bellas tierras gallegas donde se encuentra la tumba del apóstol Santiago, situada en el interior de la hermosa catedral capital gallega construida exprofeso para albergarla.

Ocho años atrás hice el camino De Santiago desde Ourense, pero en aquel momento nunca imaginé que hacerlo completo me pudiera resultar tan enriquecedor.

Durante 42 días he caminado cruzando España de este a noroeste, en una grandiosa aventura que me ha llevado a cruzar por cientos de pueblos, diferentes capitales de provincia de cinco comunidades autónomas, atravesando diferentes paisajes, desde la conocida Valencia hasta la árida Zamora, todo un periplo digno de una novela de grandes hazañas.

Mi camino comenzaba un lluvioso día, el 10 de mayo de 2021, justo al día siguiente de terminarse el estado de alarma en España que nos impedía movernos entres comunidades, salí desde delante de la fabulosa puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia.

Mi experiencia

Te confieso, y voy a ser muy sincero, que en absoluto esperaba alcanzar la meta, incluso en varias ocasiones he estado a punto de abandonar, pero el sabio destino, ha ido poniendo delante de mí, como si de un rompecabezas se tratase, todas la piezas que en cada momento he ido necesitando para poder llevarlo a buen fin.

feliz a mi llegada a la plaza del Obradoiro

Mi ruta y tiempo en el Camino de Santiago

Como describo en líneas anteriores salí desde la Catedral de Valencia y fui siguiendo el trazado del denominado Camino de Levante, que va desde la capital del Turia hasta Zamora, un recorrido de 842 km divididos en 27 etapas. Podría haber elegido el Camino de la Lana que también sale desde Valencia, pero este en más nuevo y menos conocido es el otro y bueno pues no hay ninguna razón de peso para mi elección, únicamente algo fortuito.

Ya en Zamora tenía varias opciones para continuar el camino, bien tomar por la Vía de la Plata que viene desde Sevilla y llegar hasta el Camino Francés o bien continuar por el Camino Sanabrés pasando por Ourense, esta segunda opción la descarté porque esa entrada ya la había hecho en tres ocasiones y quería conocer nuevos lugares, así que lo que hice es directamente saltar a Ponferrada para continuar por el Camino Francés. En total han sido 1172 kms caminados durante 42 días. Para mi toda una hazaña inimaginable en mi vida.

Lo positivo del Camino de Santiago

Muchas experiencias de otras personas que han hecho varios caminos completos, tanto contadas como leídas, incluso las mias propias de años atrás, me habían puesto en antecedentes de lo que podría ser vivir esta experiencia única. Pero todo eso se ve sobrepasado con creces al vivirlo en primera persona.

Una de las mejores cosas que van a pasarte durante tu Camino De Santiago es que sin duda es la mejor manera de conocerte a ti mismo, quizás en ningún otro momento ni lugar vas a tener tanto tiempo para dedicártelo, y si como yo, decides hacerlo en solitario pues imagínate, horas y horas y días y días.

Pero no todo es conocerte durante el Camino De Santiago, ademas te seguro que vas conocer otras personas en tu misma situación, la mayoría de gente es muy interesante y si lo quieres y te dejas llevar lo que vives con esas nuevas personas va a ser algo muy especial. La actitud de la gente mientras hace el camino es muy positiva y amigable, incluso siempre se ofrecen ayudarte y nunca te vas a sentir solo o abandonado. Siempre vas a encontrarte con alguien con quien poder charlar y cruzar conversaciones.

Ya sea un peregrino o algún campesino o vecino de las localidades que vas cruzando, están muy acostumbrados a ver caminantes. Durante mi camino he conocido gente de todas la edades y de todos los ámbitos, de otros países, otras culturas e incluso hasta de otras religiones y de cada una he aprendido algo. También tengo que decir que yo tengo facilidad para entablar conversación y me siento muy bien cuando lo hago. Estarás pensando que todo es de color de rosa, pero no, claro que también me he encontrado gente que no quiere relacionarse y claro está, hay que respetar las voluntades de los demás, así que sigues tu camino sin más.

Otra de las cosas positivas que vas a sacar del camino es la de darte cuenta de lo poco que necesitamos para vivir, ya que puedes pasar únicamente con lo que cabe en una mochila, incluso menos, cuanto más lleves peor te va a ir, ya que no podrás tirar con el peso, te lo digo con bastante conocimiento de causa ya que yo mismo tuve que ir dejando cosas durante mi camino.

Reencontrarme de lleno con la naturaleza ha sido también una de las mejores cosas que me han pasado durante el camino, solo oír el sonido de los bosques, mis pasos y mi respiración durante horas ha sido algo muy placentero, algo que la mayoría olvidamos totalmente metidos en la vorágine y el ruido de las grandes ciudades.

todo en la mochila

Lo negativo

Toda experiencia tiene su lado negativo, y aunque en la mía ha habido pocas cosas malas, alguna si que hay.

Sin duda lo peor ha sido caminar aveces incluso hasta doce horas por las interminables llanuras de las dos Castillas. Algunos días, aunque las fechas no eran las propicias para ello, se alcanzaban altas temperaturas y no podías cobijarte del abrasador sol, puesto que en kilómetros y kilómetros no hay ni una misera sombra y mucho menos una fuente donde poder beber agua potable, con lo que en esas duras etapas he tenido que llevar encima mínimo tres litros del preciado líquido para no deshidratarme.

Caminar con lluvia intensa también debe de ser bastante malo, yo he tenido suerte y solo me ha pillado, en alguna ocasión, una fina lluvia, mientras que a pocos kilómetros de mi ubicación estaba cayendo de del pulpo, incluso con granizadas con bolas como puños que causó grandes destrozos.

Otro punto negativo es la masificación en varios tramos y etapas, pero en la parte final del Camino Francés, aunque yo lo empecé en a Ponferrada, desde Sarria es muy molesto puesto que muchísimas personas empiezan ahí su camino y es difícil concentrarse en uno mismo o en sus cosas cruzándote a cada momento con gente.

Otra de las peores cosas que me ha pasado, es los pocos escrúpulos de algunas personas que se dedican a la hostelería, van directamente a sacar el dinero a cualquier mortal, pero si es Peregrino aún se ceban más. En un pequeñito pueblo, del que voy a obviar el nombre, pero si quieres por privado té puedo decir el nombre del bar, sin tienda y en el único bar del pueblo, me llegaron a cobrar 6,10€ por un bocata de tortilla a la francesa, sin duda el bocata de tortilla a la francesa más caro del mundo.

La mala señalización en diferentes tramos desde Valencia que me ha hecho perderme durante los primeros días en varias ocasiones, invitó a los responsables revisarlo y a señalizar mejor, evitarían a los peregrinos dar vueltas sin sentido.

caminar con lluvia es algo negativo

La hospitalidad en el Camino de Santiago

Algo que me ha sorprendido ha sido la hospitalidad de todas las personas que me he ido encontrando a los largo del camino, incluso hay gente que dedica parte de su tiempo y dinero a ayudar a otras personas, te dan gratis de comer y si lo necesitas también te dan cobijo, si es que no está todo perdido y aún confío en el buen hacer del ser humano.

Convivir en los albergues o caminar a diario con otros peregrinos, personas totalmente desconocidas y que quizás, cuando esta aventura termine nunca vuelvas a ver, nos hace mejores personas. Compañerismo y solidaridad es algo que en el Camino de Santiago está a la orden del día entre los peregrinos y también los que no lo son, pero que de una manera u otra están en contacto con los caminantes.

con Juan mi anfitrión en La villa de don Fradrique

Consejos sobre el Camino De Santiago

Según el tramo o el camino que decidas hacer te recomiendo elegir bien las fechas, lo ideal si puedes es hacer el camino de Santiago en primavera o en otoño y así evitar los calores del verano y el frío invernal.

Si solo puedes en verano te recomiendo buscar zonas alternativas menos populares, aunque no lo creas existen otros caminos menos saturados e igualmente muy atractivos y también con infraestructuras suficientes como la vía de la plata, el primitivo, o el de la costa, vas a disfrutarlo mucho más.

Hay muchos peregrinos que piensan que cada etapa es una carrera y nada más lejos de la realidad, te recomiendo tomar las cosas con calma, tienes todo el tiempo para poder ir tranquilo.

Especial atención merecen los pies, no en vano son el los principales protagonistas de esta aventura, elegir bien el calzado, que sea cómodo y no te importe gastar dinero en ello, lo demás no importa, pero tu medio de transporte son los pies. Usa un buen calzado y calcetines gordos.

Llevar un chubasquero que te proteja de la lluvia, yo me lleve uno grande que además de cubrirme a mi cubre la mochila, lo venden en la tienda “el gato largo “ (en inglés) ocupa poco espacio y pesa muy poco.

La mochila con menos de lo imprescindible, el peso idóneo para llevar a la espalda es un 10% de tu peso, yo llevaba casi el doble y termine no usando la mayoría de cosas y con llagas en los hombros.

Desconectar el telefono móvil o los datos mientras haces cada etapa, conectaras por completo contigo y con el camino sin interrupciones, ya tendrás tiempo de contactar con tus familiares y amigos y contarles todo durante las horas de descanso.

un buen calzado es imprescindible
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Alojamiento en el Camino de Santiago

Normalmente en cada parada oficial de cada etapa hay un albergue público, a veces incluso es gratuito, pero debido a las restricciones motivadas por el covid 19 la mayoría de ellos estaban cerrados. Esta situación ha hecho que en según en qué tramos, el alojamiento ha llegado a ser un quebradero de cabeza, algún día he tenido realmente problemas para encontrar donde dormir, aunque al final nunca me ha tocado dormir al raso, cosa que tampoco me hubiese importado (sin lluvia claro), hubiese sido parte de esta aventura.

En el tramo desde Triacastela a Santiago que es el que hacen muchísimas personas, para mi fue muy fácil ya que con la ayuda del servicio de una agencia de viajes, Mundiplus, ellos me han ido reservando todos los hospedajes, de muy buena calidad por cierto y con la antelación suficiente para no quedarme sin sitio. Y además cuentan con servicio de traslado de mochila o equipaje de un hospedaje al otro, cosa que también les cedí y así que solo me tuve que preocupar de caminar y disfrutar del camino.

descansando a la sombra de un árbol

La gastronomía en el Camino de Santiago

Dado el largo recorrido que he hecho también me da dado la oportunidad de probar la gastronomía de tantos y diferentes lugares, todos riquísimos, desde el delicioso arros al forn de Xativa hasta el pulpo a feira tan famoso en la gastronomía gallega, que por cierto curiosamente no tiene su origen en Galicia.

pulpo a feira

No solo se cambia por fuera…

Evidente es el cambio físico que he experimentado en estos 42 días, en las fotos se puede apreciar, pero el cambio más grande es el que no se ve, el que va por dentro. Realmente el camino de Santiago te cambia para siempre. Siempre se dice cuando viajas, que a la vuelta ya no eres el mismo, y sin duda en este viaje ese cambio lo he notado más fuertemente que en cualquier otro. Ya no soy el mismo que salió de Valencia el 10 de mayo de 2021.

El camino me ha servido para aprender a disfrutar mucho más del presente, del aquí, del ahora y para volver a vivir despacio. Me ha servido también para encontrar la paz interior perdida hace tiempo por diferentes causas, entre ellas el estrés, el vivir la vida en modo rápido, la comida rápida, el crédito rápido, el sexo rápido, las aventuras rápidas… La monotonía y la rutina diaria y el no saber apreciar lo que tienes. Ahora esa paz interior se refleja en cada acción, en cada cosa que hago a diario, las personas que me rodean y que me conocían así lo corroboran, me dicen que me ha cambiado la forma de ser, soy mucho más tranquilo y no me altero por nada. Hasta me dicen que me ha cambiado la piel, ahora se me ve más relajado y feliz.

el antes y el después

El Camino de Santiago no solo forma parte de nuestra cultura, si no que esta tradición es conocida mundialmente y desde luego, por lo menos una vez en la vida, merece la pena vivirlo.

Gracias por leerme y te deseo un…

¡¡¡BUEN CAMINO!!!

Texto y fotografías: Santino Álvarez

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2 comentarios en «El Camino de Santiago, mi experiencia»

  1. María Jesús Provencio

    Me alegro mucho de tu gran descubrimiento!!! Descubrirte tú mismo es lo mejor que podemos hacer, nos lo debemos.
    Yo no he hecho el camino, aún, pero el dejar de trabajar y salir todos los días a andar al monte yo sola por caminos duros y difíciles me ha enseñado parte de lo que tú has contado, desde luego he aprendido a vivir con calma y a tomar conciencia del aquí y el ahora, es un maravilloso psiquiatra. Gracias por compartir todo esto. Un abrazo muy fuerte y a seguir disfrutando de la vida.

    1. Santino Álvarez Autor

      Muchas gracias wapa, ya que estas bien entrenada te aconsejo cuando puedas hacer aunque sea algún trozo suelto, si caminar por la montaña te gusta, el camino te va a alucinar. Es algo inexplicable, pero eso sí, te aconsejo no ir ni en temporada alta ni coger las rutas más transitadas, demasiada gente que te desvía del objetivo. Besazoo enormeeee

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